jueves, 29 de marzo de 2012

¿Todo es sensual?



Mirad en qué casa estuve ayer haciendo una entrevista. La foto es de la entrada del vestidor de la propietaria, Eva, la chica del cuadro. Tiene un armario alucinante, que un día me enseñará y yo os enseñaré a vosotros. Todo el cuarto era de una sensualidad y calidez y suavidad inauditas. Solo entrar, ya apetecía tumbarse (cosa que obviamente no hice porque hubiera causado pésima impresión ya que estaba trabajando, o sea, intentando demostrar al mundo que sirvo para algo más que para hablar de ropa, jugar con mis hijos, hacer reír a mi madre y charlar con mis amigas). Y pensé que hay días en que la sensualidad está muuuuuy lejos de nosotros, y que no hay que dejar que eso ocurra. Y que hay gente que corta ese buen rollo cremoso y tenue y sensual que debería envolvernos siempre. Y que hay otra gente que lo potencia, que se une a nosotros en ese neblina extraña y la mejora, la espesa, la enriquece. Y realmente, estoy convencida de que ese es nuestro medio natural, no habría que abandonarlo nunca.
Feliz jueves, queridos.

lunes, 26 de marzo de 2012

¿Un bolso nos tiene que hacer sonreír?



Y después, hay bolsos que no son como los del viernes, que no son sólidos y elegantes como una vieja mansión inglesa, sino que son como la llegada del buen tiempo: una promesa de felicidad y de diversión. Bolsos que te empujan a salir de la impecable mansión inglesa para irte a corretear por ahí. Y siempre, siempre, siempre hay algo guay esperándonos por ahí (y no me refiero solo a los pantalones de Marni, a las faldas de Marni, a los capazos de paja de Marni y a la ruina absoluta): un tío, un libro, una expo... El mejor sitio del mundo, el único irrenunciable: por ahí. El primer bolso es de Charlotte Olympia, el segundo, de Lanvin. Ambos dicen (en voz alta y clara) lo mismo: vamos a divertirnos, vamos a ser felices. No se puede pedir mucho más de un bolso. Ni de nada. ¿No?

sábado, 24 de marzo de 2012

Hoy en SMODA: la Barbie


Hoy en la última página de SMODA hablo de la Barbie. Si no fuese tan torpe con las cosas manuales (no con todas, ¿eh? con algunas soy súúúper requetehabilidosa...) os lo escanearía, pero no sé cómo se hace... ¡Ah, y no os perdáis la pág. 38! (sí, soy la típica madre babeante y patética. Casi nadie es perfecto). Feliz fin de semana, queridos.

viernes, 23 de marzo de 2012

¿Un bolso nos puede volver más listos?



Fijación absoluta por los bolsos de rayas. Y por los bolsos que me recuerdan a otra época. Y por los bolsos italianos de otra época. Y por los bolsos en los que cabe mi vida entera (iphone, revistas, libretas de notas, agenda grande, juguetes, etc). Me encantaría ser la chica con el bolso pequeño y femenino, pero soy la chica con el bolso lleno de cosas y, a veces, la chica con las manos en los bolsillos o, mejor todavía, con un hijo en cada mano. En este momento, llevo una bolsa de lona gris (de un gris perfecto), que compré de rebajas en Cos (hay que ir a Cos) por 25€. Pero sueño con estos bolsos medio antiguos, atemporales, clásicos, serios, un poco de solterona y un poco de Mary Poppins y un poco masculinos y un poco de Jackie O. Creo que hay bolsos que te atontan y bolsos que te hacen parecer más lista. Los de la foto (Gucci el primero, Fendi el segundo) son de los que te enlistecen. Si tuviese uno de estos bolsos, seguro que llenaría mis libretas de reflexiones brillantes y no de cálculos sobre cómo llegar a fin de mes y a la vez conseguir comprarme esto y aquello, y hacer una fiesta de cumpleaños, y irme con mis compinches a París. Yo los combinaría con mis disparatados pantalones verdes de Marni (que os enseñaré la semana que viene) para no parecer demasiado lista (aunque dudo que haya peligro de eso...), y con Patum, el labrador de mi madre, y con un atardecer glorioso como el de hoy, paseando por la playa. ¿Dónde demonios está mi libreta? Tengo que hacer unos cálculos...

miércoles, 21 de marzo de 2012

Crónica de un desfile




Por una vez, llego antes de la hora. Como colaboro con Loewe en temas culturales y he invitado a algunas personas, me han citado pronto. Al llegar, me encuentro con todo el personal uniformado de la tienda en la entrada, vestidos de negro, esperando a que llegue el alcalde. La imagen me recuerda un poco a las películas inglesas en las que el servicio se pone en fila a la puerta de la mansión a esperar a que lleguen los señores. Yo llevo unos pantalones verde loro y fucsia de Marni, que compré hace unos días con mi amiga Rocío (que tiene mucho más ojo y mejor gusto que yo. A partir de ahora, no compraré nada sin saber antes su opinión), mis topolinos de Jimmy Choo y mi americana favorita (la de Stella). No he ido a la peluquería (si algún día me veis con el pelo de peluquería, querrá decir que tengo una cita con la reina de Inglaterra), pero llevo las uñas muy rojas y un montón de pulseras de mi abuela. No sé muy bien donde meterme para no desentonar. Al final opto por situarme al lado de un maniquí que lleva un mantón de manila de vivos colores. Se me acerca un chico y me dice que le gusta mucho mi "estilo hippy". Le digo que, si me viese en Cadaqués en mi estado salvaje natural, fliparía. Y que no me moleste, que tengo que hacer una crónica periodística. La tienda se va llenando de hombres con corbata y mujeres de cierta edad con el pelo rubio de peluquería, tacones de 15 y ropa negra (tienen la misma sonrisa, me digo que deben de tener el mismo dentista, o que tal vez sean primas, no sé...). Y, de repente, llega el alcalde. Y justo detrás llega mi amiga Clara. Y aquí se acaba la crónica periodística. Clara me abraza, se burla un poco de mi aspecto en general y de mis pantalones en particular, me dice que no hay duda de que los de Loewe me necesitan, me pone una copa de vino blanco en la mano y en cinco minutos me presenta a las 10 chicas (y dos chicos) de veinte años más guapas, divertidas y espabiladas de la fiesta. Al cabo de un rato, salen a fumar y Clara y yo seguimos charlando como cotorras. Nos interrumpimos un instante al ver entrar a Laura Ponte, muy muy guapa, seria. A Marichalar, tímido, parece amable, le ayudan a bajar las escaleras, es muy alto, más delgado y delicado de lo que parece en las fotos y tiene una hermosa nariz, va muy bien vestido. Y a Boris, que se mueve y gesticula como una adolescente coqueta. Empieza el desfile. Música pum-pum-pum que cubre nuestras voces. Bonito. Creo que uno de los tíos que desfilan es el novio de Kylie Minogue, creo que se llama Verdascoso o algo así. Guapo, con una gran cabeza morena. Acaba el desfile. Todo el mundo aplaude. Todo el mundo come y bebe. Nosotras nos tenemos que marchar porque nuestros respectivos hijos nos esperan. En la puerta nos encontramos con una de las "it girls" listas. Se despide de nosotras diciendo: "Tenemos que quedar un día. ¡Me habéis caído muy bien!" Salimos a la calle. Llueve. Me doy la vuelta y veo que en el interior también llueve...bolsos.

martes, 20 de marzo de 2012

Antes del desfile de Loewe...



Dentro de un rato es el desfile de Loewe. Esta mañana, he pasado por allí y he hecho algunas fotos. La energía que se respira en un sitio cuando se está preparando algo importante y todo el mundo está trabajando para que salga bien, es muy excitante. Y yo que vengo del mundo de los libros (tan tan tan lejano de la moda), desde fuera debía parecer como una niña en Disney World, estaba fascinada, con los ojos como platos, dando saltos de alegría, felicitando a todo el mundo (incluidos los operarios, que han debido de pensar que había entrado una loca) y haciendo fotos de todo. Bueno, me tengo que marchar. ¡Todavía no sé qué me voy a poner!!!! ¡Qué desastre!!!! Mañana os cuento.

lunes, 19 de marzo de 2012

Más hombres elegantes






Más hombres elegantes:

-Winston Churchill (pongo la foto de cuando era niño porque allí ya está todo Churchill. El gesto de la mano derecha, clavado en las dos fotografías. En la infancia ya solemos ser, para bien y para mal, todo lo que seremos.). No hay que estar delgado para ser elegante, hay que estar bien de la cabeza.

-Humphrey Bogart.

-Albert Camus.

-Ingmar Bergman.

¿Qué tienen en común todos estos hombres? La portentosa cabeza. Y el haber sido visitados por diversas hadas al nacer: la del carisma absoluto, la del éxito con las mujeres, la del inmenso talento, la de la fortaleza, la de la pasión.

Los miro y me pongo de buen humor, y pienso que todavía hay esperanza.
Bueno, me voy corriendo, me han invitado a un desfile mañana y todavía no tengo ni idea de lo que me voy a poner... Ya os contaré.

Feliz lunes.