jueves, 14 de noviembre de 2013

¿Qué regalo hacer?



Lista de regalos posibles y sus consecuencias.

Los bombones: Es una (muy) buena opción, siempre que tengamos en cuenta que el 70% de la población femenina considera que comer chocolate (o cualquier cosa que contenga azúcar) es peor que drogarse. Tengo una amiga que, cada vez que voy a comer a su casa, me suplica que no traiga postre (que es mi parte favorita de cualquier almuerzo) y después, resulta que no hay postre (ni drogas). Resultado: al salir, tengo que ir corriendo al Caprabo a comprar un Crunch. No hay derecho.

La ropa: Tienes que conocer mucho a la persona para poder regalarle ropa (sobre todo si es una mujer), y siempre conocemos a TODO el mundo MENOS de lo que pensamos. A un hombre, es más fácil. Y, a menudo, aunque no le guste demasiado, se lo pondrá. Una mujer, obviamente, NO.

Las joyas "caseras": La moda del "hazlo tú mismo" (cultiva tú mismo tus tomates, pare a tu hijo en tu propia cama -aunque sea una marranada. Y después, no te extrañes de que tu marido no quiera follar contigo, ni con nadie más, nunca más en la vida-, téjete tus propias espantosas bufandas, coge una raíz de no sé qué para curar el resfriado, etc.) ha llegado a la joyería, así que no es de extrañar que, en cada cumpleaños, se te presente alguien con un cordel y una piedra de la playa mal agujereada y te diga que es un collar, y te obligue a ponértelo (estropeando así el look cumpleañero que has tardado una semana en componer). Te lo pones, claro, porque, en el fondo, eres una buena persona.

Un libro: es una buena opción, menos si eres editor y el libro lo has publicado tú.

Algo decorativo para la casa: muy peligroso, todos tenemos mil manías. Lo bueno es que suelen ser cosas que se pueden romper. "Me encantaba, pero se rompió. Tengo un disgusto..." Tampoco eres taaaan buena persona, ¿eh?

Ropa interior: no, no y no. En ningún caso. Todo lo relativo al sexo es muy delicado y la frontera entre lo excitante y lo chistoso es finísima.

Los regalos imposibles: Son los regalos que uno haría si... Conocí a un tío que siempre me decía que cuando tuviese dinero me regalaría un catamarán. No un original de Erté, no unos pendientes de Sophie Bille Brahe, no un bolso de Mansur Gavriel, no una pata de jamón de Jabugo, noooooooo: un catamarán. (PS: la relación acabó antes de que me comprase el catamarán, que, por otro lado, jamás en la vida he deseado tener).

La foto es de la gran Deborah Turbeville, que acaba de morir. Una de mis fotógrafas favoritas.


14 comentarios:

  1. Una bona ampolla de whisky és el darrer detallet que he fet...estic convençut que li ha agradat. Possiblement en gaudirà, si les infermeres no la confisquen.
    Salut!!

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    1. Una ampolla de whisky no és mala idea...
      Petons.

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  2. Pero Milena: ¿los regalos no se hacen para el placer de quien los hace?
    Los bombones: si no toman…más para… avísame cuando vayas a llevar chocolate a alguna de tus amigas que me sacrificaré contigo para evitarle tantas tentaciones.
    La ropa: es para no tener que verle embutido dentro de ese suéter de color absurdo encogido por la secadora.
    Las joyas caseras: visto que es una de las manualidades favoritas de las escuelas, estoy de acuerdo contigo que son suficientes.
    Los libros: pero si cuando les miras preguntando por su elección te responden que se lo recomendó la librera, pues tampoco queda tan bien.
    Las figuritas: ver las joyas caseras.
    La ropa interior: si, es un riesgo; por ello disiento.
    Y de los imposibles me quedo con la luna.

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    1. Querida Teresa:
      Jajajajaj. Hombre, en principio los regalos se hacen para el que los recibe...
      Los bombones: lo peor es cuando los llevas y la anfitriona se olvida de sacarlos a la mesa... Y te quedas igualmente sin bombones... Eso es terrible.
      La ropa: jajajaajjaja
      Las joyas: ¡exacto!
      Los libros: ya... eso también es muy deprimente...
      Figuritas: claro.
      La ropa interior: yo creo que, en realidad, a los tíos (al menos a los que yo he conocido) la ropa interior femenina no les interesa.
      La luna: sí, yo también prefiero eso que un catamarán.
      Un beso.

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  3. Yo me troncho con una amiga que siempre nos amenaza con humor: sobretodo no me regaléis nunca "un pongo" (aquello que ¿Dónde .. lo pongo?). Con mi ex-suegra ya tuve bastante. O sea, pongos no ;) clarísimamente

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    1. Jajajaja. ¡Qué bueno! No lo había oído nunca.
      Petons!

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  4. Un maletín con todo lo necesario para pintar al óleo, un caballete de sobremesa y 2 lienzos. Fe-liz!

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  5. GENIAL el post y la foto!, lo unico que no tengo claro es la estadistica del 70%...., yo juraria que es 100% , la que dice que no mira lo que come MIENTE.
    Otro regalo de dudosa y penosa accion (sin acentos , sorry , teclado arabe) son las GIFT CARDS , el regalo mas perezoso que coger flores del jardin de tu vecino , o sobrecitos con cash. La guinda del mal gusto.

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    1. Hola:
      Yo intento comer todo lo que me pide el cuerpo, que generalmente es variedad y poco cantidad. Pero no puedo pasar 24 horas sin comer algo dulce, ni 48 sin beber vino. No me peso nunca, no tengo balanza. Sé que he engordado cuando los tíos que me quieren pasan de decirme que estoy muy guapa a decirme que estoy muy buena. Como las dos cosas me sirven (y lo importante, de todos modos, es otra cosa), no me preocupo demasiado. Un beso.

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    2. Excelente método. Lo segundo siempre lleva implícito lo primero.

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  6. Por favor, las joyas caseras, jajajaja, que subidón de buen rollo! La excepción sería que el regalo venga de tus niños, ese collarcito de macarrones en tonos navideños... ese.

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