viernes, 5 de octubre de 2012

Los hombres que nos conmueven


Hoy he comido con mi amiga Natalia. Hemos hablado de hombres. Una de las razones por las que me gusta tanto ser mujer -a parte de por tener pechos y poder llevar tacones y fabricar bebés en mi interior- es por las conversaciones sobre hombres con mis amigas. Supongo que si los tíos nos pudierais oír, os daríais cuenta de lo mucho que nos gustáis y nos importáis, y de lo benevolentes que somos en general. En fin, pues una vez más, hablábamos de los tíos que nos gustan y de los que no, y de por qué nos gustan unos y no nos gustan otros. En un momento dado, Natalia ha dicho: "Cuando alguien te conmueve, te conmueve. No hay más. Es algo invisible, energético. Y cuando no ocurre, no hay nada que hacer." Creo que en esto, hombres y mujeres somos iguales. No hay mucha gente que nos conmueva. Pero hay suficiente.
La foto súper ilustrativa (ojos arrugados conmovedores, sonrisa conmovedora, sombrero para caerse al suelo de bonito, mirada para caerse al suelo sin más, camisa, chaqueta y pañuelo perfectos) es del diseñador Yohji Yamamoto a la entrada de uno de los desfiles de la semana de la moda, que acaba de tener lugar en París.
Feliz fin de semana, queridos.

12 comentarios:

  1. eso es delito de génerO. milenA, los hombres están para despellejarloS. y para que pagueN. todo lo demás es anecdóticO. pero como yo les digo a mis sobrinas, procurad que toda vuestra vida sea una anécdotA.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja. ¡Muy buen consejo! Lo voy a seguir.
      Un beso.

      Eliminar
  2. "Fabricar bebés"... Hace muchos muchos años una insensata me dijo "nosotras tenemos embarazos...vosotros la mili".

    Yohji...siempre me fascinó su ropa. Hay cosas que nunca me pondría, pero hay otras que me alucinan.

    ResponderEliminar
  3. A mí me gustó muchísimo estar embarazada, es uno de mis estados ideales (un día haré una entrada sobre los estados ideales...). No lo viví como nada impuesto o brutal (como dicen que solía ser la mili). Pero claro, eso es personal. Tal vez tu amiga no tuvo suerte...
    Es bueno Yamamoto, sí. Y fue revolucionario.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. a mí también milena me gustó y me gusta yamamoto también, es monísimo. gracias por este artículo
      un beso,
      eva

      Eliminar
  4. Yo estaría media vida haciendo niños, y la otra media embararaza!!! Sí, Milena para mi también mis dos embarazos fueron experiencias preciosas... Estado ideal y muy animal... Miauuuuuu. Luz.

    ResponderEliminar
  5. Hacer niños es una cosa, embarazada otra, verlos crecer maravilloso pero....qué pena me dará dejarlos en este mundo tan horrendo. Cada vez que lo pienso, me sumo en una profunda depresión.Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pero en este mundo tan horrendo, uno se puede enamorar, puede follar, puede nadar en el Mediterráneo, puede beber vino blanco con sus amigas, puede ir a ver los Leonardos del Louvre, puede hacerse pipí de la risa, puede escuchar "Hey, Jude" o "Here comes de sun" de los Beatles, y puede intentar que sea un mundo un poco menos miserable y horrendo para las personas que nos rodean...

      Eliminar
    2. Milena querida, totalmente de acuerdo... Y mira que yo soy pesimista con algunas cosas!!! jjeje. Ninguno de mis hijos me ha reprochado, todavía, el traerlos a este mundo... y no lo han tenido nada fácil. Besos mil. La loca de Sarrià. Na nit.

      Eliminar
  6. Lo siento Milena, en este tema no me convences.En una ocasión escuché esta frase a una madre: "Si pudiera los devolvería a mi útero" y automáticamente la registré para mi repertorio.Tengo unos hijos estupendos y por esa razón los quiero proteger( como en mi útero en ningún sitio). Sigue escribiendo, me encantas. Gracias.

    ResponderEliminar
  7. No te envidio; si la diferencia está en las tetas, los tacones y los partos... me quedo como estoy.(vaya!,últimamente estoy muy suspensivo; los aborrezco).

    Conmover, conmover, yo lo asocio más a enternecer: un cervatillo amamantado por su madre cierva; una escena campestre con pajaritos; en fin, cosas Disney.
    Pero conmover también es emocionar; un escalón más arriba.

    Afortunadamente todavía me emocionan muchas cosas, entre las que no se encuentra el sombrero de Yamamoto. Pero es que yo carezco de tu sensibilidad porque soy un cínico (Milena dixit), y aciertas.

    Por eso me gusta es que sigas escribiendo.

    Besos,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajjajaja. Soldner. A mí tampoco me gustan los puntos suspensivos, y me encantan los paréntesis.
      Un beso grande. A mí también me gusta que escribas tú.

      Eliminar